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El mismo idioma diferentes realidades

Estoy en un bar de Zaragoza. Mis intestinos empiezan a moverse. Urgencia. Tengo que ir al… Me dirijo al camarero.

  • ¿Dónde está el guiapañero? Y el hombre me pone una cara extraña.
  • ¿El qué?
  • Si hombre para hacer de gatifas.
  • ¿Pero usted que dice?

Esa situación disparatada, seguro que te produce una sonrisa. Es una parodia de lo que a veces se me ha dado cuando viajo a Colombia u otros países de Latinoamérica.

Creo que por utilizar el castellano me van a entender o entenderé a los que se ponen en contacto conmigo. Y ay, ay ay, no es tan sencillo. Es decir, creo que mi mapa de la realizad es el que tiene mi interlocutor. Y por supuesto que no. Cuántas lecciones aprendidas en los viajes.

Viajar a Colombia me ha enseñado la atención que tengo que poner a lo que digo y a lo que interpreto. Mi realidad no tiene por qué coincidir con la de la persona que tengo enfrente. Y a veces el lenguaje ayuda, pero otras puede llevar a que interprete cosas disparatadas y me meta en un jardín emocional complicado.

¿Lo que yo digo es lo mismo que interpreta la persona con la que hablo?

¿Lo que me dicen es con exactitud lo que yo creo comprender?

Te pongo ejemplos concretos que he obtenido de Wikipedia y de mi estancia en Colombia.

  • Mamerto (Izquierdista, pedante, petulante, presumido, en la región Andina. En la Costa Caribe significa tonto, pendejo)
  • Berraco (Enojado, impetuoso, persona que sale adelante) (Se precisa que lengua escrita hay diferencia entre verraco y berraco, pues en el habla común ya no se encuentra la diferenciación que una vez hubo entre la «v» y la «b»; el término verraco se utiliza para designar al macho del porcino o cerdo sin castrar, mientras que berraco, con «b» larga, es utilizado para hacer referencia a algo difícil o personas valientes emprendedoras, además de las anteriores connotaciones).
  • Guayabo, aracache (resaca)
  • Dar papaya (dar la oportunidad a alguien para que aproveche la situación)
  • Mono, mona (persona rubia o marcadamente blanca)
  • Darse garra (para expresar que una persona se excede en algo en la región Andina)
  • Parcero o abreviado parce (amigo, en la Región Paisa)
  • Paila (Ya no vale la pena, en la región Andina)
  • Mecato (dulces)
  • Traga (persona de quien se gusta mucho)
  • Jartar (comer, beber o consumir)
  • Guaro (aguardiente, bebida alcohólica)
  • Parche (grupo de amigos en la Región Paisa)
  • Camello (trabajo)
  • Ñero (persona de apariencia callejera, mal vestida o hasta peligrosa en la región Andinaflaitecholo)
  • Llave (en la Costa Caribe, amigo)
  • Regalar con el sentido de dar. Ejemplo: Regálame un vaso de agua (dame un vaso de agua).

Y es que Colombia, como España, como cualquier país está lleno de riqueza. En cada región podemos encontrar dialectos. Una pequeña lista para que te hagas una idea de los diferentes dialectos que encontrarás en ese país:

  • Dialecto costeño
  • Dialecto paisa
  • Dialecto bogotano o rolo
  • Dialecto cundiboyacense
  • Dialecto vallecaucano o valluno
  • Dialecto santandereano
  • Dialecto andino o pastuso
  • Dialecto tolimense u opita
  • Dialecto llanero
  • Dialecto amazónico
  • Dialecto chocoano
  • Dialecto isleño

Y ¿adónde voy con todo esto? A que disfrutes de la diferencia. A que sonrías con la manera que tenemos unos y otros de definir lo que nos rodea. Aunque en teoría hablamos en principio la misma lengua.

Cada viaje es una oportunidad para darme cuenta de cómo mi mente construye realidades. Si no estoy atento, lo que va a ocurrir es que voy a creer que lo que yo creo es lo único cierto. Y que además lo que interpreto del lenguaje del otro me crea un mundo ¿es real lo que creo que me ha dicho? O ¿solo es una parte más de esa manera que tiene mi mente de crear la realidad?

Una interesante lección a la que puedes poner atención cuando hablamos con el otro. En este ejemplo es otro país pero es igual siendo de nuestro propio país.

Hay diferentes realidades en cada uno y eso nos hace muy ricos si ampliamos la mente para ver más allá de uno mismo.

Cada uno tenemos un pensamiento sobre una creencia.

Por ejemplo: “Yo creo que caminar cansa”. Esta es mi creencia pero si pregunto a la gente de mí alrededor, me encuentro que algunos disfrutan mucho y además le da más energía…. ¡Vaya sorpresa! lo contrario de lo que pensaba. Y así con todas nuestras creencias.

¿Qué realidad quieres ver?

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Cristina Mañas

Hola, soy Cris

Apasionada de los viajes, empecé a viajar en el 2006. Por aquel entonces pocas mujeres viajaban solas, recuerdo esa
pregunta ¿Viajas sola?….Hoy en día eso ha cambiado, cada vez me encuentro con más mujeres viajando solas por el mundo.

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